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Question of the week: What are you grateful for?

Jay V

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  1. Hey, ¡bienvenido al foro! Gracias por tus ánimos, poco a poco se sobrellevan las cosas. Te deseo éxitos en tu propósito.
  2. ¿Hace cuanto no escribes? Hace tiempo ya; hace tiempo que no disfruto una página de un libro; hace tiempo que la melancolía me está destruyendo; hace tiempo que la soledad dejó de ser placer y pasó a ser escape; hace tiempo que no paras de flagelarte a fuerza de evasión; hace tiempo que no sonrío genuinamente; hace tiempo que está sensación de estar arrojado a la intemperie me tiene contra las cuerdas; hace tiempo que planeo un encuentro fortuito con mi Yo verdadero, pero le canceló a última hora. Si, han pasado días imaginando vidas alternas, vidas de otros, vidas de fantasmas que creí haber enterrado en las mazmorras. Fantasías, arcoiris negros, sueños cíclicos. Me he embriagado de tristeza y ahora no sé estar sobrio. Camino el mismo tramo pensando en cómo cambiar mi pasado, y delante los años pasan, que son ya años. Quiero cambiar, pero lubrico las cadenas cada 4 o 5 días, y vuelvo al inicio. Lo he intentado, pero mi inconstancia es...es insoportable, quiero ser una persona integra, que tan difícil es hacer lo que tengo que hacer y ya está, dormir tranquilo, despertar de la misma manera. No están las cosas como quiero, y no sé siquiera por dónde comenzar.
  3. Deja de compararte. Ellos viven eso, tú, aún no. Parecen felices, ¿serán felices?, quién sabe. Deja de revivir la memoria. Es momento de avanzar, amigo mio. Dime que sientes. Siento tristeza, aburrimiento, mi depresión se ha vuelto funcional. Si que es cierto que tengo más energía, mi vitalidad ha aumentado hasta el punto en que puedo hacer frente a mi carrera universitaria. Pero aún me siento solo e incomprendido. He conectado más conmigo mismo, pero ese hastío me sigue persiguiendo. He tenido ganas de llorar por múltiples razones. Por mi mamá, por mi inestabilidad emocional, por mi carencia de habilidades sociales, por estar famélico de amor. Tengo que despertar. No más. Estás muerta. Tu también, y tu, y tu. Vivan su vida. Yo debo seguir con la mía. Debo darle contenido. Seguir adelante, aguantar. Estoy seguro que si hago un cambio, todo cambiará. Hoy. Hacer esa decisión hoy. Hoy es el día 1 de nuevo. Día 1 sin recurrir al mismo hábito destructivo de PMO. Parece ser que la testosterona y esa energía sexual aumenta y se traduce en extroversión genuina conforme los días sin PMO aumentan. Es una teoría, pero ha dado resultados.
  4. Jay V

    VGRM Detox #2

    Keep strong! U can do it!
  5. MANIAC Cada día recuerdo esa conversación; cinco y nueve minutos, ella llega a la oficina. - Ya me voy - dice ella. - Sigue, siéntate - respondo. - No, acá no, me podrían llamar la atención. - No te preocupes, he pedido permiso. Se sienta al frente, analizó su postura, parece cansada, devastada, triste. Lanza al aire un reproche como defendiendo su dignidad. - Quería disculparme por mi reciente actitud, no era mi intención - inicio la conversación tratando de ir al grano. - Usted es un idiota - su berrinche sigue acompañado de sus manos cruzadas -, no sé porque hace eso, es un inmaduro. - Sí, lo siento. Como te digo, no era mi intención, pasaba por un mal momento. - Me tenías muy preocupada, no podía dormir, pensaba que me odiabas. Y ahí termina el recuerdo, ahí se desvanece el color de las paredes, el de su uniforme rosado, el color de la tinta escrita por la lista de pendientes que le diría en los minutos siguientes. Recuerdo pequeños retazos, mi disculpa repetitiva por haberle dejado de hablar; ella aceptaba sin reparos, ella quería sentirse deseada. Y he ido repitiendo múltiples escenarios desde entonces; Algunas veces, la señalo, la juzgo, la desprecio, la trato con total condescendencia con el único objetivo de que mi ego no se siente lastimado; otras, simplemente doy un discurso de moralidad, de buen trato, de sabio cínico, tratando de enseñarle como yo he crecido hoy: Hoy, como si ese niño fuese a saber el hombre que soy hoy. El arrepentimiento me corroe, se dibuja su rostro, sus pestañas y su maldita compostura de hacer ver como si su inocencia la justificara de sus acciones. Siento culpa, una culpa sin argumentos. Porque si ese tipo de situación se presentara hoy, diría que no con cien razones de peso. Pero no sabría, no es posible, no se puede regresar al pasado. No puedo retractarme de una decisión. Pero entonces, ¿por qué sigo reviviendo esa misma escena?, cada que camino a la ducha, cada que camino hacía el transporte público, cada vez que la playlist no reproduce una canción, ahí está ella entrando por esa oficina 2x3, ella acertaría sus predicciones cuando yo cedía ante sus caprichos. Qué hubiera pasado, qué hubiera pasado...Han pasado dos años y esa misma escena se repite; no puedo recordar momentos buenos, sólo ese día en que inició ese idilio adolescente sin cuerpo ni forma. Tal vez a alguien más le pase lo mismo. Pero no quiero que siga perturbando mi mente.
  6. 12 Hours PMO-Free Quiero ganar energía. Quiero tener una relación sexual sana Quiero conectar. Quiero dejar de objetivizar a la mujer Quiero aprovechar mi tiempo libre Quiero dejar de despertar deprimido Quiero conocerme y conectar con mis emociones Quiero amar, amor, dar y sentirme merecedor de recibir Quiero ser integro, hacer las cosas que tengo que hacer sin que nadie me vigile Quiero ser honesto. ¿Cómo comenzó todo? Diez años atrás, tal vez más, la primera porno, las pajas nocturnas imaginando a todas las chicas que conocía pero jamás había tenido contacto sexual alguno. Me fuí quedando sin amigos, sin amigas. Desarrolle fetiches por las tangas, por los sostenes, por los olores. Un amigo regalandome CD's de peliculas completas de porno. Ahora no era en las noches, sino también en las tardes. Un día hasta me masturbé con un amigo al lado. Fue gracioso, pero me imagino el trauma que le generé a ese pobre chico. Me pregunto que estaré pagando. Tal vez nada, sólo es el resultado de mis decisiones repetitivas evadiendo todo riesgo. Hoy me siento agotado, agobiado, triste y nostálgico. Tengo ganas de llorar. Sigue repitiéndose la imagen de ella, de su foto, de esa noche, de su lagrima. Es tiempo de dejar atrás, ella no va a volver, ella no era para ti, ella será feliz con alguien más y tu también. Paciencia, haz lo que tengas que hacer, centraliza tu energía, concentrate en ti. TU NO ERES TU MENTE. No eres tu memoria ni tus pensamientos. No MÁS.
  7. No más sudores rancios Después de cada sesión, el mismo cansancio Condenado no soy, ni hoy, ni a las tres de la mañana Perdón por leer en hebreo sin entender los brailes Me muero de miedo buscando lo que ya se me ha perdido Me vivo de ansiedades encontrando lo que jamás tendré Que sólo es piel; desangra la miel cuando me auto-castigo Diez pestañas abiertas, y las dos mías en degrade Me despido del movimiento estridente De la angustia por complacer Supliendo el parloteo del pájaro azul, el ladrido del perro negro, el camaleón verde A fuerza de callar el dolor, la isla soledad, la avenida pasada que mosquea el presente No más de correr-se De secar los ríos y querer remar De tener las alas y no poder volar De retirarse de la cosecha cuando ya has sembrado arracachas
  8. Emotional relapse Te molesta que ella sea feliz. Eres un envidioso deseoso del éxito afectivo ajeno. Han sido años y sigues apegado a un hubiese, pero no te convences que si ella no te habría dejado, no serías tu el sobreviviente, el héroe, el que resiste las embestidas, el que ha ganado un veinte por ciento de paz. Te sigues dando golpes de látigo por aquello que no hiciste, aquello que no eras capaz. Y sigues repitiendo ese mismo escenario en donde pudiste detener todo, o ese otro escenario en que pudiste tomar el control y alejarte, o quizás ese otro en que perdiste tu dignidad buscando atención, sus dosis de cruel aprobación. ¿A qué estás arraigado? ¿A un rostro bonito y un cuerpo virginal? ¿A una voz y un beso repetitivo? Cuantas mujeres no hay por ahí esperándote, buscándote, queriendo descubrir tus laberintos, pero no, sigues con miedo, con la más inconmensurable pereza ante el esfuerzo que implica volver a conocer a alguien y desengañarte de que no eres malo, que eres suficiente, que eres adecuado y calzas a la perfección al corazón de una mujer. Si solo te valoraras algo más, si te arriesgaras, si caminaras sintiendo el calor en tus pies, si tan solo sintieras más y pensaras menos. Y tampoco desesperes, mereces ser feliz, pero con paciencia, con objetividad. Ahora eres mas sabio, eres prudente y bienpensante; no te apresures y tampoco te conformes con menos. Sigue reptando muros, sigue y no te rindas cinco minutos antes del milagro. Llora, si es necesario. Sonríe, si es tu deseo.
  9. Decembrino El raciocinio es un sabueso sin bozal. El versus de hoy es la falta de interés contra la calmosa serenidad que he encontrado en mi santuario de ensimismamiento. Como un cuadro de pros y contras desenredaré este enfrentamiento. Primero, ¿cómo me siento? pues eso, en paz, he llegado al punto en que abrir la puerta de mi apartamento resulta ser la fabulosa sensación de llegar al templo del silencio. Pasa el tiempo, la soledad pesa, busco compañía y en mi teléfono hay sino contactos, no amigos. En la mañana estoy en la universidad y me genera ansiedad el bullicio de la juventud, pero que digo, si yo soy de esos jóvenes, pero mi bullicio está en mi pensamiento. Internalizo mis opiniones. En ese mismo refugio de 3x3, después de cansarme de ver sense8 o a los Peaky Blinders, me entra la urgencia de ver pornografía. Si, una vez más. Cuánto tiempo he luchado contra la fantasía trastocada de tener sexo y conexión (a la vez). Y entonces, idealizo, imagino, un cuerpo, otro cuerpo, de la realidad paso a la ficción, ya no es real, sino una actriz, una piel pixelada, un gemido irreal; yo, con la misma postura de loser, retengo el acto y proyecto la culpa que sentiré una vez terminé de hacer esto con un cuerpo que no está a mi lado. A continuación, leo otras historias, otros diarios de adictos que están luchando lo mismo: ese arrepentimiento y el ciclo destructivo de sentirse mal y no soportarlo; entonces, regresamos a ver no sé que nivel de bizarridad de pornografía. Al amanecer, sin energía, sin ganas, asemejándose a una funcional depresión, no veo el color ni los matices de una mujer real. Y la explicación es obvia: no son el cuerpo, ni las tetas, ni la piel editada de mi actriz favorita. Por eso, no me atrae. Por eso sigo vomitando excusas dilucidando lo que ya está ahora más que claro. Pues, si me voy un tiempo atrás, experiencias pasadas me han desengañado y fortalecen el argumento de que, si me concentro en mi, si pienso y cuido de mi bienestar mental y emocional, puedo centralizar la energía que dedico a ver porno -antes juego- en socializar, en conocer y abrir los cerrojos de mi mente. Así, open-minded, la cercanía y la frecuencia de dinámicas sociales, me hará decidirme si entrar al universo de otra persona y definir la categoría de ser yo el amigo, compañero, pareja o familia de otro ser humano. Pero para eso, debo recablear mi circuito cerebral; ya lo hice una vez, llevo más de 15 meses sin jugar, y la obsesión desapareció por completo, ¿por qué no lo haría con la porno? El problema no son los otros, es el juicio que yo hago de ellos. Mi adicción aleja a la gente y mi personalidad INTJ no pelea mucho con eso. Así que mi plan para esto es volver a lo básico, volver a recuperar hábitos: 1- Escribiré más a menudo, seguiré el programa de 6 pasos de YBOP, el primero es contarle mi problema a alguien. 2- Iniciaré a practicar yoga 3- Practicaré piano en casa 4- Asistiré al gimnasio 5- Iré más a menudo a grupo, terminaré el sexto paso de A.A. 6- Conseguiré más libros 7- Adoptaré una mascota 8- Socializaré más con mi familia y compañeros 9- Organizaré y reordenaré mi cuarto 10- Aprenderé lo básico de poesía 11- Aprenderé nuevas recetas de cocina 12- Asistiré a museos en mi ciudad 13- Quisiera practicar un deporte, no sé aún cual 14- Música 15- Series y documentales
  10. ¿Qué ha pasado con tu vida Hitaru, cómo has estado?
  11. 31 de octubre - Regurgita Vamos a ver. De nuevo la sensación de soledad y a la vez ese aire nauseabundo parecido a las enamoradizas mariposas, pero no son sino renacuajos, bolsas de ansiedad. Creo que la pregunta esta vez es: ¿ahora qué? ¿qué quiero? Ese dilema de añorar privacidad, de ser una suave brisa entre esta nueva cara de aceptación: este soy yo, introvertido, libros, música clásica y un café. Pero no, no parece que soy sólo eso. Como dice Lechowski: "El único amor es el propio, pero no basta. Del mismo modo que hay partes del cuerpo que no puede rascar uno mismo, hay lugares del alma que sólo puede acariciar otro". Quiero eso, compañía. Verdadera compañía que desentrañe, que traduzca, que invalide mi incapacidad de mostrar lo oculto. A veces me es imposible hablar, me siento sin energía, veo a esas parejas con su sonrisa colgate y la envidia no tarda en palpitar. Luego pienso en mi superficialidad, en que quiero algo que haga eco del cutismo anglo, una cara bonita y ya está. Pero y que pasaría después de los 15 minutos de small talk. Qué me va a contar una niña de 18-20 años, sino de música absurda y repetitiva, de las novelas, de sus sueños infantiloides, que me va a contar, de su hermanita y sus tres perros, de sus dilemas existenciales, de su ropa ridicula, de cuanto se mete de hachis y vodka los fines de semana, de sus travesías entre antros ruidosos, y yo queriendo debatir sobre Borges y el infinito. Demonios, es que me he vuelto exigente, por decir poco. Esta maldita mente no se calla, y quisiera que mi inteligencia emocional se adecuara a mi mente confundida de cuarenta libros titilando ideas y pensamientos. Quizás peco de arrogante, quizás, solo quizás, sean excusas rebuscadas. Estos días, en que el onanismo es desayuno y cena, me termino dando cuenta lo aburrido que es esta rutina entre pitos, gente a dos centímetros en un transporte pasivo y voces descubriéndose entre las mesas de la cafetería universitaria. Me agita el maremagnum de personas rodando de un lado a otro, amontonadas, sudando frío, escupiendo barbaridades. Y lo peor de todo, que me mezclo entre ellas, que termino siendo como el tipo de la pintura de El grito. Alienado, quejica, riendo falazmente, contagiando ese falso bienestar por la mínima cuota de aprobación. Joder, que me hago viejo y se van los años. Pero no quiero ser como ellos. Ese es el problema, que no tengo idea para donde ir, de donde despegar. Hace poco me llamó la atención una niña, debía rondar los 20, tal vez menos. Confieso que me atrajo su físico, su expresión seria y reservada, su cuerpo juvenil y dotado, y sobre todo su cabello liso, negro y rozagante. Interactué un par de veces con ella, ni una pizca de química, no demostré mayor interés, debo decir, pues soy, redundante explicación, un diario cerrado con llave. Con el tiempo, la ví menos, y me vi a mi como un imbécil. Y bueno, estoy bien donde estoy. Seguramente. Vaya que estoy hecho un lio, la porno sigue golpeando mi autoestima, el antibalístico miedo al riesgo no me deja salir de mi zona de confort. Pero lo intentaré. Mañana, o el día siguiente, o la otra semana. Ok, dejaré el condenado porno.
  12. Jay V

    I'm quitting gaming today.

    Glad to read your story, i totally relate. Keep strong!
  13. Escribí esto en memoria de mi primer día presentándome como adicto al juego en un grupo de A.A. Mister Hide Revealed “Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo, el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos.” Dos años atrás; Aún en mi memoria prevalece el conteo en descenso de los días en los que planeaba, por única vez, intentarlo. Son las tres de la mañana; escucho esa voz, grita imperiosa: “Hazlo ya, lo has sabido de antemano, no hay salida”. Hoy veo a Gosu, el Canadiense, transmite a estas horas por el tráfico y la saturación de espectadores, yo soy una gota de ese enorme lago. La partida ya está ganada, cuándo este geek, delatado por su estado deplorable de ebriedad confiesa su carencia de esperanza, sentenciaba su suicidio; En ese momento, mientras escuchaba sus frases entrecortadas, pude verme frente a frente, compartíamos el espíritu ausente y el corazón entregado a quién sabe que deidad entre pixeles. Trascendió en mí, pues cualquiera reaccionaría con incredulidad o cierto miedo. Yo, en cambio, meditabundo decidí que no había que alimentar más el deseo, éste ya estaba saciado, pronto abandonaría este plano. Dos semanas ante el menester escrito en letra resaltada: deadline literal. Faltan tres días; la racha de derrotas no me ayuda; Observo de un lado a otro ese color gris nauseabundo al caminar confundiéndose con el frío asfalto, diviso rostros sin gracia y contemplo la idea de dejar fluir la sensación de sentirse extraviado, soy la manifestación de aquella tangente que sólo toca la curva de la vida en un punto, nacimiento y fin. Seis de la mañana; otra vez la espalda como un tempano de hielo y el antiguo conocido cosquilleo en las manos. Me imagino entrando a clase de siete, no saludaría al arrogante profesor con más canas que principios, no diferenciaría a ninguno de mis pares; la nevera está vacía, parece ser la excusa que justifica mi deserción. Me quedo inmóvil. Mientras otros luchan contra la flemática madrugada, otros cuantos desayunan y se preparan para el día de oficina y labores mecánicas; y yo, deslizo mis cincuenta kilogramos en un pijama de octogenario ermitaño, tiritando, mudo maldiciendo a la luna, soy el huésped sin número de identificación de una jaula impuesta por el propio reo. Pero mañana, mañana renunciaría la sinfonía ante la falta de audiencia, mañana se cerrará el telón. “El hombre volverá a encontrar en él, finalmente, el vino de lo absurdo y el pan de la indiferencia con que nutre su grandeza.” Soñé que atravesaba un bosque, vislumbraba al guerrero polar con armadura, juntos salvábamos el día en veinticinco minutos. Lideraba al séquito, ganaba una y otra, y otra vez; en ese ciclo, en el mismo mapa, en aquel conocido recorrido norte a sur perseguíamos en vano al campeón solitario, al mendigo sin rey. A menudo, lo quería persuadir, pero la retórica es inútil con las paredes. Su rostro palidecía irradiando melancolía y miedo a la revelación cuál caverna Platónica; personificaba al músico sin inspiración y al navegante sin destino. Despierta – le rogaba – qué no ves que estás perdiendo; pero parecía que eso le atraía. Se asemejaba al pueblo masoquista, a la mujer sumisa o al mediocre relleno de conformismo. Era una lástima, era un limosnero en limusina, infeliz y resignado. ¿O acaso era yo que no me alcanzaba? ¡¿Era yo escapando de mí mismo?! No pasa nada, apenas abriera los ojos, quedarían veinticuatro horas. Él dejaría de correr. Cinco de la tarde; Me he vuelto instintivo, el hambre asalta la trinchera, me pregunto si esa mujer que dejó de ingerir sólidos lo hacía por razones sensatas. En la ducha se preparan los mejores monólogos. He concluido que morir no es sino un proceso, no se sabe cuándo comienza, pero el final es equivalente e inevitable. Las palabras fe, voluntad, propósito han sido censuradas. Pienso en el método menos doloroso; me bloqueo, dudo de mi valentía al aventar mi cuerpo al cruzar la calle o esperar que el salto de un puente sea un encuentro fortuito con la eternidad; difumino la idea de una soga apretujando o la tormentosa espera de morir ahogado. Dudo y recapacito, pues llegadas las diez, tendría tal vez una buena racha, otra novedosa estrategia, o un objetivo que engrandezca mi insignificante reputación y libere la siguiente dosis de ensimismamiento dopáminico. Y así, vuelvo al error, he negado este sentido, fantaseo con no existir y no sé cómo hacerlo. Entran a mi cuarto, es ya oscura la noche. Lo de siempre, como detesto estas intervenciones. Espero finiquitar la enésima incómoda conversación cediendo falazmente, vendiendo humo; derramo un murmullo declarando un compromiso endeble, quiero salir a comer ya. Pienso en la automatización mecánica que resulta digerir proteínas y carbohidratos para iniciar la maratónica jornada de catorce horas evadiéndome. Sigo asintiendo sin sentir, oyendo sin escuchar, la impaciencia me consume. - ¿Qué es esta sensación? – mis ojos se desorbitan. - Vas a morir si no lo expresas ¡Habla ya! - ¿Quién eres? ¿Por qué te escucho tan ajeno y lejano? - Soy quien te dejaste olvidado en la estación. Soy quien perseguías y de repente ignoraste. Pero ahora vengo a recordarte que hasta el forajido llora, que el guerrero cae, y el humano es quien aprende a ensayo y error. - No comprendo, ¿por qué debería escucharte? - Estás enfermo, no te aferres, eres un recipiente colmado de migajas que se extienden entre números infinitos, bailando con complejos y racionales: complejos irracionales. - ¿Qué está pasando? - Esta es tu más íntima oportunidad. - Ahuyenta tu intento de emotividad disfrazada, no tomaré el manubrio de lo que, sin motor, navega en piloto automático. - Detente, respira. Esperanza es la reminiscencia aguardada en este par de rostros que tienes al frente. - ¿Esperanza? ¿De qué me estás hablando? - Exacto, hablo de un qué, no de un quién. Cuestionas mi voz como has cuestionado esta realidad, más esta es tu oportunidad de conocerla. - … Las fosas nasales se humedecen, lagrimales activados, duele dónde late, la banda sonora ambienta con un trip-hop melancólico, el nudo en la garganta contiene la ráfaga de ira y dolor, y es aquí que se libera, Amok se anula. Se inaugura el río por la faz de unas mejillas resecas, se extiende una nube tóxica de veneno añejado por el diminuto espacio tres por tres. Tardé en comprender que yo era la serpiente y el envenenado. Un adicto; estaba ahí estupefacto, enjuiciado, esperando un veredicto. No hay verdugo, no hay voces, retengo nuevamente el llanto, reprimo la vergüenza y me sincero. Al conciliar el sueño lo distingo, camina lento y cabizbajo, Mister Hide se despide: “Qué ingenuidad, crees que has vencido; te ofrecí un trato y así es como pagan los parásitos. Recuerda bien, no te librarás de mí, no caigas en el truco del ilusionista. Recuerda bien, que yo soy más que lo que tú reconoces. Me verás en cada esquina de tus pensamientos, en cada rincón de tu simbólico y atormentado subconsciente, me echarás en falta cuando desees paz, y yo, yo estaré esperando, susurrándote al oído en cada decisión; volveré y para entonces, no habrá muro de contención, represa o hierro que detenga la caída”. Y se fue, temporalmente. Hay días que camina conmigo, pretende dormir, pelea, llora y se retuerce en posición fetal en el mismo círculo tratando de hallar su cuadratura. Otros; me puede, me vuelve dueño del reino de la autocompasión, viviendo en Hurt de Johnny Cash, devolviéndome nostálgico años atrás cuando él dominaba, me retrae a sus confines y me convierte en un onanista empedernido, me hace ver como el cínico narcisista autodestructivo por semanas. Pero al acabar la canción, vuelve dócil a su rincón, a la pequeña habitación que le he cedido sin renta. Pues, a fin de cuentas, soy yo quien dirige el teatro, quien coordina la carrera, el que despeja las incógnitas y quien reside en la suite del hotel. Soy yo, quien ha preferido cumplir la perpetua condena: vivir. “Sí, el hombre es su propio fin. Y es su único fin. Si quiere ser algo, tiene que serlo en esta vida. Ahora lo sé de sobra.”
  14. Jay V

    365 days Free-Gaming

    When I started this journey I had no hope, I had lost interest in college, family and life in general. Today I got a meaningful life. Not everyone know what addiction is about, surely they think: "turn laptof off", "uninstall", "finish that level and go outside, go with friends". It may be partly true; that's the beggining, the step One.When you left a toxic relationship you began to realize that your reality was not as good as you believe it. Well, from this side of the screen, things were just chaos, I filled myself with doubts and fears; I started to feel lost, I mean, I started to feel all that negative moods I avoided gaming. And for the first time, I left a bit of my extremist rational personality and let each one of those negative emotions be assimilated, I transformed them into light, and only then did I begin to reach peace. Sometimes, when I feel demotivated, and it is the feeling of wanting to resist the present, what I do? Look in retrospect and convince me that I am better person than when I started this adventure. Putting myself into action, was the key of process, when I stopped looking for answers and explanations to everything, I realized that life is experiences and almost nothing that I extract from a book translates into wisdom; we really have to live to share it. Outside, it is full of problems, debts, conflicts with Mom, gf, work stress; and then, in my case, I started to get frustrated, I isolate myself, but the difference is (although the game is always an option) I don't choose to play anymore, it doesn't connect with my principles anymore. I have accepted myself as a human being who is introverted, who feels differently from others, because I prefer to seek refuge in solitude, I am happy with a book, music and a coffee. That's my way of "having fun". Do not underestimate the value of your family, to wake up accompanied, to share a coffee, a conversation. I lived in a virtual world, with virtual friends and virtual achievements. And when I returned to the real world, I had nothing. The true connection, the only spirituality that counts, is the human connection. If there is something to have faith in, it is to that. To feel loved, and when we returning home, we have someone to love. I wanted to stop because I wanted something meaningful for my life. And this life is so unpredictable that it scares, but you know, it's the only space that gives you smiles. The game, the drugs, the alcohol, does not give you hugs, kisses, or advice, or calls you to tell you about your problems, does not tell you about your love affairs, your parents, does not laugh with you about your misfortunes, does not greet you from another continent to tell you that she is happy, it does not care about you, it doesn't listen to you, doesn't look for you when you just want to hide, a game doesn't support you, a game doesn't love you. The game left me on edge of suicide, and today I finally feel I'm a human being with sufficient motivation to keep waking up, with no depression, no migraines, without pain in my wrists and back, and there is nothing bigger and more sublime that having recovered my moral, my conscience, I've reinvented my identity, today I'm happy to know I am the main character, I'm the one who explores the map, who organizes my routine, I set my own objectives, I pursue my goals; and just for today: I receive reward. Every day is like a new match, and this reality is the only game that I wanted to take seriously. ps. sorry about bad english, not nattive
  15. Agosto 27 - 1 año sin videojuegos Autoconocimiento y conexión En resumen, este año para mí ha sido eso: autoconocimiento y conexión. Creo que la clave para mantenerme limpio ha sido el uso de herramientas que yo mismo me he permitido utilizar. Cuando llegué, yo no tenía esperanza, había perdido el interés por mi carrera, por mi familia, por mí. Y salvé las tres. Y muchos no saben de qué trata esta adicción, seguramente piensan, pues apago el computador, desinstalo el juego y ya, sigo con mi vida. Porque de forma análoga le pueden decir a un alcohólico, pues cierre la botella y ya, se acabó. Y puede que en parte sea cierto; Desde ahí se comienza; es como cuando terminas una relación, yo dejé esa relación tóxica y empecé a darme cuenta que mi realidad no era tan buena como yo la percibía. Pues de este lado de la pantalla, las cosas apenas iniciaban, y me llené de dudas, de miedos, empecé a sentirme perdido, mejor dicho, empecé a sentir todo lo negativo que evadía al jugar. Y por primera vez, dejé un poco de mi personalidad racional extremista y dejé que cada una de esas emociones negativas, fueran asimilándose, las transformé en luz, y sólo así empecé a alcanzar cierto grado de tranquilidad. Aceptación La aceptación de mi enfermedad es la suma de cada sesión de grupo, de cada manual, de cada terapia, de cada diario escrito con sinceridad. A veces, cuando siento esa desmotivación que a muchos nos pasa, y es esa sensación de querer resistirse al presente, lo que hago es mirar en retrospectiva y me consuela saber que soy mejor de cuando inicié esta aventura. Porque siguiendo las sugerencias de este programa, y sobre todo, poniéndome en acción, fue que supe sobrellevar la primera fase de mi proceso, porque cuando dejé de buscar respuestas y explicaciones a todo, me di cuenta que la vida es acumular experiencias y que casi nada de lo que yo extraigo de un libro se traduce en sabiduría; en verdad hay que vivir para contarlo. Y esa es la realidad afuera, está llena de problemas, deudas, conflictos con la Mamá, con la pareja, con el trabajo; y entonces, en mi caso, empiezo a frustrarme, me reprimo, me aíslo, pero la diferencia, es que a pesar que el juego siempre es una opción, yo ya no lo hago, ya no conecta con mis principios. Me he aceptado como un ser humado que es introvertido, que siente de forma distinta a otros, pues yo prefiero buscar refugio en la soledad, yo soy feliz con un libro, música y un café. Esa es mi manera de “divertirme” por decirlo así. Y claro, puedo llegar a sentirme solo, y me gusta buscar verdadera compañía, y es por eso que después de conocerme y formar una base de la cual despegar, empecé a trabajar mi área social. No subestimen el valor de su familia, de despertar acompañado, de compartir un café, una conversación. Yo vivía arraigado a un mundo virtual, con amigos virtuales, con logros virtuales. Y al volver al mundo real, no tenía nada. La verdadera conexión, la única espiritualidad que vale, es la conexión humana. Si hay algo que tenerle fe, es a eso. A sentirse querido, y saber que a pesar de todo, al volver a casa, tenemos alguien a quien amar. Yo quise parar porque deseaba algo mejor para mi vida, quería que mi vida tuviera contenido. Y esta vida es tan impredecible que asusta, pero saben, es el único espacio que te regala sonrisas. El juego, las drogas, el alcohol, no te da abrazos, ni besos, ni consejos, ni te llama a contarte tus problemas conyugales, no te cuenta de tus aventuras amorosas, de tus peleas con tus papas, no se ríe contigo de tus desgracias, no te saluda desde otro continente a decirte que está feliz, no se preocupa por ti, no te escucha, no te busca cuando quieres esconderte, no te acompaña, no te apoya, no te ama. El juego me dejó al borde del suicidio, y hoy por fin siento que soy un ser humano con la motivación suficiente para seguir despertándome, sin depresiones, sin migrañas, sin dolores en las muñecas y la espalda, y no hay nada más grande y sublime que haber recuperado mi moral, mi consciencia, de haber reinventado mi identidad, hoy me siento feliz de saber que yo soy el personaje principal, yo soy el que camino de un punto a otro, yo soy el que exploro los mapa, el que organiza mi rutina, me trazo objetivos, persigo mis metas y poco a poco, recibo la recompensa. Cada día es como una nueva partida, y esta realidad es el único juego al que me he aventurado a tomármelo en serio. Y no es más, gracias.
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